Plan de Uso de Terrenos a su etapa final

21-junio-2014

Este modelo territorial se logra tras una larga espera de 10 años y un proceso de consulta en el que ha habido tanto elogios como críticas al plan.

Foto Principal

Luis García Pelatti, presidente de la Junta de Planificación (JP). (Archivo / GFR Media)

Por Nelson Gabriel Berríos / Especial para Construcción

Puerto Rico tendrá finalmente en octubre de 2014 un Plan de Uso de Terrenos (PUT) que regulará la actividad económica, ecológica, agrícola y de construcción en la Isla. Este modelo territorial se logra tras una larga espera de 10 años y un proceso de consulta en el que ha habido tanto elogios como críticas al plan.

El presidente de la Junta de Planificación (JP), Luis García Pelatti, compartió en una entrevista con Construcción de El Nuevo Día cuán adelantado va el proceso del PUT y las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT) que buscan servir de referencia urbanística, ambiental y de desarrollo de la infraestructura.

“El amplio proceso de participación pública (de tres meses) lo cerramos en abril. Tuvimos cerca de 60 presentaciones, recibimos 153 ponencias, además de los comentarios en la página electrónica. Estamos evaluando, revisando el documento y los mapas. La idea es tratar de tener un documento para julio”, informó García Pelatti. Con ese documento del PUT revisado, se irá nuevamente a cinco vistas públicas a finales de agosto para recibir los últimos comentarios de la ciudadanía. Ahí vendrá la revisión definitiva “para que pongamos en las manos del gobernador en octubre un documento final”, expresó.

Varias organizaciones (la Asociación de Constructores de Hogares, el Colegio de Ingenieros y Agrimensores, la Asociación de Contratistas Generales y el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas) que conforman el Concilio de la Industria de la Construcción han sido críticas del PUT y sus líderes se han reunido con García Pelatti para expresar sus inquietudes. El presidente de la JP asegura que ha acogido algunas de sus recomendaciones, como las de la organización del documento que le parecieron adecuadas. Los líderes de estas organizaciones aseguran respaldar la necesidad de un PUT para un desarrollo armonioso y sustentable de la Isla, continúan colaborando con la JP pero mantienen reservas sobre la estrategia de cómo se promoverá la construcción en zonas urbanas, que es más costosa, para lograr la meta de mayor densificación en las ciudades.

En cuanto a las preocupaciones generales de ciudadanos durante las vistas del PUT, la mayoría fueron sobre si se impactaban sus propiedades o algún proyecto de construcción en proceso. García Pelatti aseguró que el propósito del PUT es más hacia el futuro y que por lo que se conoce como “derecho adquirido, todo proceso que esté en etapa de permisos, no se vería afectado por el plan. La idea no es detener proyectos que están ahora mismo”.

Aunque se puede tener la noción de que Puerto Rico tiene mucha construcción, de acuerdo al borrador del PUT que ha estado disponible, se clasifica el 12% del suelo de Puerto Rico como urbano. “Esto no va a cambiar mucho porque cuando uno piensa que desde que se bajó Cristóbal Colón hemos impactado como urbano el 12% de Puerto Rico. En más de 500 años el desarrollo es en unas áreas. Uno tiene la percepción de que hemos impactado más a Puerto Rico y es por la manera desparramada que ha ocurrido el desarrollo”, comentó García Pelatti. El PUT establece, entre otras categorías, además de ese 12 por ciento de suelo urbano, que habrá un 25% de suelos para la agricultura, un 30% para conservación ecológica y un 1% adicional no construido aún como suelo urbanizable.

A los planteamientos de que se puede estar dejando poco para construcción futura, García Pelatti reaccionó diciendo que entre los espacios vacíos en las áreas ya construidas en suelo urbano, en suelos urbanizables programados y no programados, suman un total de 32,060 cuerdas disponibles para construir y aseguró que eso es muchísimo.

“Nosotros dijimos ¿qué cabe en 32,000 cuerdas? Hicimos un ejercicio porque queríamos probar que el Plan de Uso de Terrenos no paraliza la construcción. En 32,000 cuerdas cabe dos veces la Isla de Manhattan (Nueva York). Si de esa cantidad de terreno dejo el 75% (24,044 cuerdas) para viviendas, un 15% (4,809 cuerdas) para el comercio y un 10% (3,206) para la industria, entonces ¿qué cabe? Pues podríamos hacer 60 Plaza Las Américas, con estacionamiento también. En viviendas podríamos construir 350,000 casas hoy. Y en la industria podríamos construir 15 Amgen, que es una industria enorme y no es el promedio en la Isla”, planteó García Pelatti.

Aun así, recalcó que lo ideal sería un redesarrollo de las zonas urbanas e industriales para aprovechar mejor los terrenos, infraestructura y edificios existentes. Ofreció como ejemplo el parque industrial de Moca, que estaba vacío y ahora Honeywell lo usará como sede de su industria aeronáutica. Y eso implica construcción para adaptarlo a sus necesidades.

“Lo importante es entender que el Plan de Uso de Terrenos permite el desarrollo, la construcción. También pensar que hay actividad económica en otros suelos. A veces la gente dice que si no se construye, se detiene la economía, pero los terrenos agrícolas son actividad económica. Hay un uso ecológico, de turismo, en las áreas verdes reservadas y eso es también actividad económica. A veces se hablaba del suelo rústico, del carso, pero gracias al suelo rústico existen las canteras, que tienen que estar en lugares rurales aislados. Y gracias al suelo rústico existen los vertederos. Hay que dejar terrenos rurales también para los parque eólicos, que no pueden estar en medio de la ciudad”, explicó García Pelatti.

El presidente de la JP aseguró que el PUT y la DOT son el reto más grande del cuatrienio “porque tiene la dificultad de establecer una guía para todo un país por la complejidad que eso tiene. Además, porque llevamos 10 años desde que se pidió por legislación para que se acabe. Y lo estamos acabando”.

Luego de octubre, quedará pendiente culminar el plan de ordenamiento territorial de los municipios. Se está trabajando activamente con 24 municipios que están pendientes de terminar sus planes territoriales. Al resto de los municipios, que ya lo tienen, también se les está diciendo que comiencen a revisarse a tono con el PUT. Para esto, García Pelatti se está reuniendo continuamente con alcaldes de toda la Isla.

Santurce: un barrio con historia, Parte III

10-mayo-2014

En esta tercera y última parte de nuestra serie sobre la historia de Santurce, se detallan algunos de los eventos que sacudieron a este histórico sector durante la segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI.

Foto Principal

El Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré. (Archivo / GFR Media)

Por Arq. Ricardo Alvarez / Especial para Construcción

Por más de un siglo, la expansión del barrio de Santurce continuaría de forma desarticulada y espontánea sin plan rector. Al inicio de los años de 1950, comenzaron a implementar la ya mencionada operación Manos A La Obra la cual resultó en la eliminación de los arrabales de la capital, que, en su mayoría, estaban ubicados en el barrio de Santurce. Esta medida vino acompañada, posteriormente, por un plan de vivienda pública a gran escala: una solución social dirigida, según los autores Alameda Lozada y Rivera Galindo, a servir como “antídoto para curar los males de pobreza y la desigualdad creados por los efectos de la Gran Depresión”.

No fue hasta el año 1956, tras el establecimiento del nuevo Estado Libre de Puerto Rico, que se concreta el primer Plan Regional del Área Metropolitana de San Juan. Dentro del plan, se comenzaría la construcción de dos nuevas autopistas en Puerto Rico: la Román Baldorioty de Castro y la autopista José De Diego. Ambas vías cortarían por el mismo centro de Santurce: comenzando una desintegración acelerada y triste desaparición de algunos de los barrios más antiguos y más pobres de este sector.

La erradicación de los arrabales, la cual llegó a su punto máximo con la construcción de las mencionadas carreteras, coincidió con el surgir de una nueva clase media y el advenimiento del automóvil como medio de transportación masiva. Entre los años 1950 y 1999, el número de vehículos de motor registrados en Puerto Rico se multiplicaría por un factor de 40— subiendo de un total de 60,564 vehículos en el 1950 a 2,508,761 en el 1999.

En el caso de Santurce, desafortunadamente, esta nueva popularidad del automóvil y el acceso universal a modernas vías de acceso, harían obsoleta la tradicional alineación de negocios a lo largo de la Avenida Ponce de León, configuración que databa desde la época de la antigua Carretera Central.

Con una rapidez y ferocidad solo igualadas por la migración masiva que había arropado al área medio siglo antes, del campo a la ciudad, este nuevo éxodo, tanto de la clientela como de comerciantes, se daría en dirección opuesta hacia la periferia.

La fuga hacia los suburbios afectaría desproporcionalmente al barrio de Santurce. Entre el año 1960 y los finales del siglo, la población de Cangrejos se reduciría por un 47%. Como respuesta a este fenómeno, a partir del 1967, se introduciría una multiplicidad de iniciativas con el propósito de revitalizar el casco urbano de Santurce, sin embargo, los frutos de estos esfuerzos solo se empezarían a dar con la llegada del nuevo milenio.

Considerando la importancia histórica y cultural de este barrio sanjuanero, varias entidades privadas y gubernamentales comenzaron a desarrollar un sinnúmero de iniciativas de revitalización económica con el fin de estimular la repoblación del área. Como resultado de estos esfuerzos de revitalización, entre el 1970 y 1990 se levantarían importantes estructuras, símbolos de la gran esperanza del porvenir del barrio, entre ellas: el Centro de Gobierno Roberto Sánchez Vilella – Minillas (1973), El Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré (1981) y el Centro Europa (1988).

A finales del siglo XX, también se concretarían planes de remodelación para diversas estructuras y obras arquitectónicas de carácter neoclásico, neo georgiano y art decó, entre ellas: el antiguo Hospital Municipal de San Juan (hoy día, el Museo de Arte de Puerto Rico) [2000]; la antigua Escuela Labra (ahora el Museo de Arte Contemporáneo) [2002], la renovación total de la Plaza del Mercado de Santurce (el antiguo Campo Alegre), los Teatros Matienzo & Radio City Music Hall y el Conservatorio de Música de Puerto Rico [2012]. Esta nueva tendencia hacia la restauración refleja (aunque de manera tardía) una creciente conciencia a nivel público del enorme valor del patrimonio cultural y artístico que encierran estos edificios icónicos.

Al abrir el nuevo milenio, Santurce es nuevamente un foro de creación y desarrollo: con una multiplicidad de nuevas ideas y proyectos para la revitalización de la ciudad. La Ley de Distrito de Convenciones (2000) y La Ley 212 (2002), también conocida como Ley para la Revitalización de los Centros Urbanos, nutridas por la visión del nuevo urbanista y el concepto de la ciudad habitable, fueron catalíticos para la creación de varios proyectos claves durante los primeros años del siglo XXI, entre ellos: el Centro de Convenciones Pedro Rosselló (2005), Metro Plaza Towers (2008), La Ciudadela (2009) y Cosmopolitan (2012).

De esta semilla renació Cangrejos 

Santurce es un barrio con historia. Por cinco siglos, ha sido objeto de admiración, debate y gran interés comercial. Hoy día sigue siendo un lugar de flujo: una residencia en tránsito tanto para extranjeros como para varios locales, una sede de lujo y de pobreza que cohabitan hoy, de la misma manera que lo hicieron hace un siglo. Es un paradigma demográfico, económico y social sin igual. Su ubicación geográfica y su diversidad cultural siempre lo han distinguido como posiblemente el barrio más pintoresco, controversial, vibrante, emprendedor y soñador de Puerto Rico. Santurce es un lugar de promesa donde reside la esperanza de muchos, y viven y reviven los sueños de todos.

El autor es arquitecto, escritor y vicepresidente de la Fundación por Arquitectura. La sede de su empresa, Alvarez-Díaz & Villalón® está localizada en Santurce. Para comentarios escriba aralvarezdiaz@aldivi.com.

Santurce: un barrio con historia

03-mayo-2014

El Siglo XX (1900-1950), Parte 2. Esta es la segunda de una serie de artículos sobre la rica y variada historia de Santurce. Su desarrollo como eje urbano y, eventualmente, como el barrio más densamente poblado de la Isla.

Foto Principal

The Condado Vanderbilt Hotel de la Colección de Tarjetas Postales, Colección Puertorriqueña del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. (Suministrada)

Por Arq. Ricardo Álvarez / Especial para Construcción

Al iniciar el siglo XX, el barrio de Santurce experimentaría un crecimiento sin precedente que continuaría sin freno por más de medio siglo.  La población residente de Santurce aumentaría de 5,840 habitantes en el  1899 a más de 81,960 en el 1930.

Según la urbanista Rivera Marzán, “… la caída de la industria azucarera durante la década de los años de 1930 generó una masiva migración interna hacia el área urbana de San Juan en busca de mejores oportunidades en el intercambio comercial y sectores de servicios y entidades gubernamentales”.  Solo dos décadas después, en el 1950, Santurce tendría más de 195,000  habitantes: la cifra máxima que alcanzaría en toda su historia.

Hubo una confluencia de factores sociales, económicos y políticos que contribuyeron a tal expansión de la población de Santurce: notable entre ellos, el cambio de soberanía del dominio español al mando norteamericano, como producto de la Guerra Hispanoamericana.

La primera ola de modernización norteamericana a principios del siglo XX logró dramáticas mejoras en la infraestructura local.  Dentro de pocos años, se levantarían numerosos hospitales, escuelas y otras estructuras institucionales, se instalaría un sistema municipal de alumbrado eléctrico  y se inauguraría el sistema de tranvía eléctrico (el ‘trolley’) que transportaría pasajeros desde San Juan a Río Piedras por la misma ruta que la antigua Carretera Central.

Durante esta época también se construirían algunas de las estructuras más emblemáticas de Santurce, entre ellas: el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús (1907), la Capilla Nuestra Señora de Lourdes (1908), el Hospital Municipal de San Juan (1909, hoy el Museo de Arte de Puerto Rico), la Plaza del Mercado de Santurce (1910), la Casa de las Almas (1910), el Colegio de la Inmaculada Hijas de la Caridad (1913), el Hospital Presbiteriano (1917), la Escuela Labra (1916), el Instituto Blanche Kellogg (1922) y la Escuela Superior Central (1925).  Acto seguido, en el sector privado, se iniciaría una ronda de construcción que produciría los icónicos teatros al estilo Arte Decó de Santurce: el Olimpo, luego el Paramount ] (1922), la Riviera (c.1930), el Radio City y el Metro (1939).

En el 1911 la Porto Rico Railway, Light and Power Company extendió su servicio de tranvía eléctrico al nuevo sector del Condado: un área (aún en aquel momento) turístico, poblado mayormente de residentes extranjeros de alta cuna. Entre ellos figuraba Frederick William Vanderbilt, sobrino del magnate ferroviario Cornelius Vanderbilt, quien comisionó la construcción del primer hotel de lujo en Puerto Rico en el año 1919: el Condado Vanderbilt.

Con la ascendencia de estos nuevos sectores de carácter burgués, como el Condado y áreas vecinas como el Alto de Olimpo, hoy día Miramar, se comenzó a sentir una brecha política, social y económica entre los dueños propietarios de estas lujosas residencias y los otros barrios de Santurce de carácter mayormente proletario. La separación fue casi geográfica: dividiéndose entre las áreas al norte y sur de la Avenida Ponce de León (la antigua Carretera Central) que servía, en cierto modo, de línea divisora informal entre los ricos y los pobres, según el historiador Aníbal Sepúlveda.

Al concluir la Primera Guerra Mundial, se había convertido la base militar Las Casas en el nuevo Barrio Obrero “con el propósito de proporcionar vivienda decente para las familias de empleados de oficina y obreros manuales de escasos recursos”, según explica el profesor Lester Nurse Allende.   Gran parte de estos nuevos residentes eran trabajadores desempleados, provenientes de la industria azucarera ya moribunda, que llegaron del campo a la ciudad en busca de trabajo en el creciente sector comercial urbano y quienes se colocarían, mayormente, en arrabales por el área de Santurce. Aún durante la Gran Depresión que sacudiría la Isla durante los años 30, la migración masiva hacia Santurce seguiría de forma constante hasta mediados del siglo XX.

En el 1948 el gobernador Luis Muñoz Marín, quien había iniciado sus estudios en la escuela pública William Penn en Santurce, lanzaría el revolucionario plan de industrialización Manos a la Obra. Este plan crearía más de 76,000 nuevos empleos y numerosas fábricas: muchas de ellas ubicadas en el barrio de Santurce.

El próximo año se inauguraría el Caribe Hilton, el primer hotel internacional de lujo en la Isla.

En Puerto Rico, la dicotomía entre ricos y pobres se evidencia en los estilos arquitectónicos divergentes que aún perduran   en estos dos vecindarios.

En el Condado  existen ejemplos de la arquitectura del movimiento neoclásico español en el Hotel Condado Vanderbilt (1919) y del estilo Art Decó en el Edificio Miami (1936) mientras que en Barrio Obrero sobresalen numerosos y excelentes ejemplos de la arquitectura vernácula, hoy clasificados como edificios históricos los cuales deben ser preservados y protegidos como tales.

Continúa la próxima semana.

El autor es arquitecto, escritor y vicepresidente de la Fundación por Arquitectura. La sede de su empresa, Álvarez-Díaz & Villalón está localizada en Santurce. Estefanía Alejandro contribuyó en este artículo.  Para comentarios, puede escribir a  ralvarezdiaz@aldivi.com.

Nuevas herramientas para la industria de bienes raíces

26-abril-2014

Muchos profesionales de la industria de bienes raíces se beneficiarían en obtener con un solo “click” la clasificación del terreno.

Foto Principal

De pie, desde la izquierda: el Arq. Pedro M. Cardona Roig junto a los realtors Richard Rivera, Eduardo López y el Ing. Carlos Oquendo. Sentados: Luis García Pelatti, presidente de la Junta de Planificación; Eduardo Santos, presidente del SJBR, y el Lcdo.

Revista Construcción

En semanas recientes el San Juan Board of Realtors y la Junta de Planificación de Puerto Rico con su presidente, Luis García Pelatti; su vicepresidente, Pedro M. Cardona Roig, y el presidente del San Juan Board of Realtors, Eduardo Santos Alvarado, entre otros realtors dijeron presente en el seminario sobre la utilización de nuevas aplicaciones y herramientas de consulta sobre la clasificación del Plan de Uso de Terreno.

Con la presentación de esta nueva aplicación del Plan de Usos de Terrenos de Puerto Rico, muchos profesionales de la industria de bienes raíces se beneficiarían en obtener con un solo “click” la clasificación del terreno.

Acceda al nuevo portal de la Junta de Planificación para conocer sobre aplicaciones y herramientas: http://www.jp.gobierno.pr.